Parece ser que el agua del río Calvo no solo fue, y está siendo, muy codiciada en los últimos años, las disputas por sus aguas y su aprovechamiento empezaron hace siglos, cuando Parada de Achas era dominio del Conde de Cervellon.
En el año 1737, el 11 de enero, se celebró un juicio ante la Real Audiencia de Galicia a consecuencia de la negativa, por parte de los Sarmiento- Sotomayor, de que los vecinos utilizaran el agua del río Calvo para sus regadíos y para uso de los viejos molinos.
Por primera vez, después de muchos enfrentamientos, la Real Audiencia de Galicia, fue contraria a los Sarmiento, a quienes condenó a que no quitasen agua del río, y a no poder impedir el uso y disfrute de los molinos por parte de los vecinos del señorío de Achas.
No podemos tirar a la basura lo que nuestros ancestros defendieron y pelearon. El río Calvo no se toca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario