
Cuando hablamos de caminos hablamos de direcciones que debemos seguir para llegar a un lugar, pero también hablamos de los medios o métodos para conseguir algún fin. Este año que termina, sin duda, es el comienzo de una nueva era para este viejo lugar, es el comienzo de un nuevo camino que abre sus pasos sobre otros, aun no olvidados, y a los que pretendemos devolverle la vida, es el principio del camino.
Hemos heredado un patrimonio muy importante de nuestros ancestros, de aquellos nuestros antepasados que no sabían leer ni escribir, y que miraban la luna para guiar sus vidas y sus labores, que cantaban y lloraban sus penas a la luz de la lumbre, y que narraban del paso de Doña Urraca por este camino. Comitivas reales que pasaban controlando sus dominios, carros y carros de pulpo que , en forma de rentas, se cobraban los monjes cistercienses de Santa María de Melón , las frecuentes cacerías del Conde de Cervellón o el paso de difuntos que hacían su último viaje a la iglesia, incluso el transito agitado de republicanos que allí se escondían en la guerra civil.
Lo que en un tiempo fue un simple lugar de paso, hoy se convierte en un proyecto, una ruta de senderismo que nos muestra los más ricos valores medioambientales y etnográficos , un nuevo camino para defender y conservar ese legado que hoy recibimos, y para continuar escribiendo lo que esas viejas piedras comenzaron .